Hace 8 años se implantó una prótesis de tobillo. Todo iba bien hasta que hace un año comenzó el dolor. Las radiografías revelaron la sospecha de un quiste óseo en el astrágalo, confirmado por TC. En estos casos es crucial recurrir a una prótesis de revisión, capaz de soportar grandes cargas y ofrecer estabilidad.
Procedimos a retirar el implante del astrágalo, limpiar el quiste y tratar el gran defecto óseo con autoinjerto del propio paciente, extraído de cresta ilíaca y tibia. Esto nos permitió colocar un nuevo componente protésico y fusionar la articulación subastragalina para reforzar la estabilidad del tobillo.
A los 6 meses, los resultados clínicos y radiológicos son excelentes. Estas cirugías son altamente complejas y exigen gran experiencia en cirugía protésica, como la que ofrecemos en IICOP.
