Cirugía Reconstructiva sin Artrodesis de Tobillo
La espina bífida es una condición congénita que ocurre cuando el tubo neural no se cierra completamente durante el desarrollo embrionario, entre la tercera y cuarta semana de gestación. Esto provoca que la médula espinal y sus estructuras puedan quedar expuestas o herniadas, como ocurre en el meningocele, donde las meninges sobresalen a través del defecto óseo, aunque la médula permanece en su lugar.
Cuando la lesión se localiza entre las vértebras L1 y L3, el compromiso neuromuscular es significativo: se afecta la fuerza en caderas, muslos y pies, dificultando la marcha y favoreciendo deformidades como el pie equino cavo varo. Esta deformidad combina: Equino, el pie apunta hacia abajo; Cavo, el arco plantar está muy elevado; Varo, el talón se desvía hacia adentro.
Se produce por un desequilibrio muscular: algunos músculos están paralizados (como los peroneos y el tibial anterior), mientras otros permanecen activos (tibial posterior y flexores de los dedos), generando una tensión anómala en el pie.
Este fue el caso de nuestra paciente, que desde la infancia convivió con un pie zambo rígido operado tres veces. En la edad adulta, la deformidad persistía, afectando su calidad de vida y su actividad laboral. Las radiografías mostraban además una rotación excesiva de la tibia distal, lo que agravaba la alineación del tobillo.
🛠️ Se realizó una cirugía reconstructiva que incluyó:
- Corrección ósea del mediopié.
- Osteotomía tibial para modificar la rotación.
- Transferencias tendinosas para mejorar la funcionalidad.
✅ No fue necesaria una artrodesis de tobillo. El resultado: un pie alineado, estable y funcional que le permite caminar con seguridad y autonomía.
