Quizá cuando uno ve las radiografías del tobillo izquierdo de nuestro paciente, piensa que el desgaste es demasiado grande y que ese tobillo ya no se puede salvar. Pero en IICOP lo intentamos, porque sabemos que es preferible conservar el tobillo que implantar una prótesis o que, por supuesto, realizar una artrodesis.

 La artrosis de tobillo por inestabilidad crónica es una condición que se desarrolla cuando la articulación presenta un movimiento anormal debido a lesiones repetidas o desequilibrios en los ligamentos. Esta inestabilidad provoca un desgaste gradual del cartílago articular, que produce dolor, rigidez, deformidad y limitación en la movilidad.

Para abordar esta problemática, las osteotomías y la ligamentoplastia de tobillo juegan un papel crucial. Las osteotomías son procedimientos quirúrgicos que implican el corte y realineación de los huesos para corregir deformidades y mejorar la estabilidad articular. Por otro lado, la ligamentoplastia consiste en la reconstrucción de ligamentos dañados, lo que ayuda a restaurar la función normal del tobillo y a prevenir futuros episodios de inestabilidad. Os mostramos el vídeo a los tres meses de la intervención.

Ambos tratamientos pueden ser fundamentales para aliviar los síntomas, mejorar la calidad de vida del paciente y, en última instancia, prevenir el avance de la artrosis.