Las enfermedades reumáticas, como la artritis reumatoide, pueden producir deformidades graves en el antepié con el paso del tiempo. Este es el caso de nuestras dos pacientes. Resulta fácil imaginar el dolor que tenían así como los problemas para poder calzarse por las callosidades y heridas.
Aunque se trate de una cirugía de antepié, ésta no es para nada sencilla. Hay que corregir el juanete y además alinear los dedos deformados, tratar las articulaciones dañadas y redistribuir las cargas en la planta del pie. Esto requiere combinar varias técnicas en la misma operación
Aunque la recuperación completa puede llevar varios meses, los pacientes experimentan un gran alivio del dolor y vuelven a poder calzarse con normalidad.
