Inestabilidad crónica de tobillo
¿QUÉ ES LA INESTABILIDAD CRÓNICA DE TOBILLO?
Cuando se han sufrido esguinces o torceduras de tobillo frecuentes o bien un esguince grave mal rehabilitado puede surgir una Inestabilidad de Tobillo. La inestabilidad crónica de tobillo se caracterizada por una falta la estabilidad que aportan los ligamentos laterales del tobillo.
El paciente suele referir sensación de fallo o torceduras frecuentes de tobillo al caminar, tumefacción o dificultad para realizar la actividad deportiva habitual.
A veces en las pruebas realizadas (resonancia magnética, ecografía…) no muestran una rotura o desgarro de los ligamentos, sin embargo, existe una mayor laxitud de los ligamentos y una disminución de la estabilidad articular que solo se puede corroborar con una correcta exploración.
CONSECUENCIAS DE LA INESTABILIDAD CRÓNICA DE TOBILLO
La inestabilidad crónica de tobillo puede tener varias consecuencias negativas para la salud y la calidad de vida de una persona. Algunas de las más comunes incluyen:
- Dolor que no cede con rehabilitación o medicación antiinflamatoria: Dolor sobre todo al caminar en terrenos irregulares o con la actividad deportiva habitual.
- Esguinces o Torceduras de repetición: lo cual aumenta la laxitud ligamentosa y la inestabilidad articular.
- Dificultades para la actividad física: La inestabilidad puede limitar la capacidad de una persona para participar en actividades deportivas y físicas, afectando su estilo de vida y bienestar general.
- Inflamación crónica: aumenta la tumefacción del tobillo tras caminatas o realizar actividades deportivas.
- Lesión del cartílago: La inestabilidad crónica puede causar daño en el cartílago del astrágalo, lo que puede resultar en artrosis y dolor adicional. Los “traumatismos” repetidos en el cartílago que se producen en las torceduras repetitivas dañan el cartílago y causan una artrosis y una deformidad en varo del tobillo. Si la artrosis está ya muy avanzada y no ha y otra posibilidad, optamos por la implantación de una artroplastia total de tobillo.
TRATAMIENTO DE LA INESTABILIDAD CRÓNICA DE TOBILLO
En esas lesiones crónicas de tobillo optamos por un tratamiento quirúrgico, ya que conocemos las graves consecuencias que pueden tener.
Hay varias técnicas descritas, pero en IICOP nuestro abordaje es el de realizar una ligamentoplastia o reconstrucción de los ligamentos con injerto de tendones del propio paciente (isquiotibiales). Es similar a cómo se soluciona la rotura del ligamento cruzado anterior de la rodilla. Normalmente, en las inestabilidades crónicas, el tejido de los ligamentos lesionados es de tan mala calidad que es preferible utilizar tendones sanos. En este caso cogemos solo unos de los isquiotibiales (en la reconstrucción de ligamento cruzado anterior de la rodilla se utilizan dos).
En los últimos años la artroscopia es una herramienta que ha mostrado un importante desarrollo y de la que no nos podemos olvidar.
Sobra decir, que además de la ligamentoplastia hemos de tratar las lesiones asociadas que presente el paciente:
- Lesiones del cartílago, en las que realizamos mosaicoplastias o transplante de cartílago para reemplazar las lesiones osteocondrales de la superficie articular del astrágalo y /o de la tibia por cartílago sano.
- Lesiones de los peroneos, que suturamos o desbridamos
- Osteotomías (o cortes en determinados huesos del pie) para realinear el tobillo y el pie, si el paciente pisa con el borde externo del pie (pie cavo), lo cual favorece la inestabilidad.