Polio en pie y tobillo
¿QUÉ ES LA POLIOMIELITIS?
La poliomielitis es una enfermedad causada por un virus llamado poliovirus. Este virus es muy contagioso y se transmite principalmente a través de la vía fecal-oral, es decir, cuando una persona ingiere alimentos o agua contaminados con heces de una persona infectada
La buena noticia es que la poliomielitis puede prevenirse mediante la vacunación. La vacuna contra la poliomielitis es muy efectiva y ha ayudado a reducir drásticamente la incidencia de la enfermedad en todo el mundo
Antes de la introducción de la vacuna contra la poliomielitis en España, la enfermedad causó varios brotes epidémicos que afectaron a muchos niños. Durante el periodo de 1958 a 1963, España vivió uno de los momentos más críticos con más de 2,000 casos anuales y aproximadamente 200 fallecidos por año
Las secuelas de la poliomielitis en los niños afectados entre 1958 y 1963 en España fueron bastante severas. Muchos de estos niños sufrieron parálisis parcial o total, especialmente en las piernas. Esto resultó en discapacidades motoras permanentes, dificultades para caminar y, en algunos casos, la necesidad de usar sillas de ruedas
¿QUÉ ES EL SÍNDROME POSTPOLIO?
Con el tiempo, algunas personas que sobrevivieron a la poliomielitis desarrollaron el Síndrome Postpolio, que se caracteriza por una progresiva debilidad muscular y fatiga. Este síndrome puede aparecer décadas después de la infección inicial y puede afectar la calidad de vida de quienes lo padecen.
El Síndrome Postpolio puede causar afectación de los miembros inferiores de varias maneras. Las personas que lo padecen pueden experimentar debilidad muscular progresiva y atrofia muscular en las piernas, lo que puede dificultar la movilidad y aumentar el riesgo de caídas. También pueden sufrir dolor muscular y articular.
¿CÓMO AFECTA EL SÍNDROME POSTPOLIO AL PIE Y TOBILLO?
En el síndrome postpolio, los músculos específicos del pie y el tobillo que suelen verse afectados incluyen:
- Pie: Los músculos flexores y extensores de los dedos del pie, así como los músculos intrínsecos y extrínsecos del pie pueden debilitarse, lo que puede causar dificultades para caminar y mantener el equilibrio.
- Tobillo: Los músculos tibial anterior y peroneo son comúnmente afectados, lo que puede llevar a inestabilidad y mayor riesgo de caídas.
- Debido a ese desequilibrio muscular surgen deformidades progresivas y crónicas en el pie y el tobillo en el Síndrome Postpolio. Según los músculos que estén afectados y el grado de parálisis, se pueden observar diferentes tipos y severidad de la deformidad en el pie y tobillo.
Las deformidades más frecuentes en el pie y el tobillo suelen ser el Pie equino-cavo-varo:
- Equino: pie apuntando hacia abajo y talón elevado sin contacto con el suelo (puede estar acompañado de un recurvatum de rodilla, donde la rodilla se extiende excesivamente)
- Cavo: arco del pie elevado.
- Varo: talón inclinado hacia adentro.
Estas deformidades pueden causar dolor, inestabilidad y dificultades para caminar. Es importante que las personas con síndrome postpolio reciban un seguimiento adecuado para manejar estos síntomas y mejorar su calidad de vida.
TRATAMIENTO DE DEFORMIDADES DE PIE Y TOBILLO EN SÍNDROME POSTPOLIO
En IICOP realizamos una valoración individualizada, lo cual es fundamental para entender las necesidades específicas de cada paciente, especialmente en condiciones complejas como el Síndrome Postpolio.
Explorar los diferentes grupos musculares y estudiar las pruebas diagnósticas permiten diseñar un plan de tratamiento personalizado que tiene como objetivo fundamental lograr un pie plantígrado y bien alineado. Esto mejorará la forma de caminar del paciente, disminuirá el riesgo de caídas y el consumo de energía necesaria para caminar.
En el Instituto Internacional de Cirugía Ortopédica del Pie (IICOP) somos expertos en cirugía de pie y tobillo, y realizamos las intervenciones quirúrgicas que corrigen las deformidades que afectan a los miembros inferiores en el Síndrome Postpolio:
- Alineación: posicionar los huesos del pie correctamente, mediante ostetomías (cortes en el hueso) o artrodesis de algunas articulaciones incongruentes, intentando evitar en lo posible la fijación o artrodesis del tobillo.
- Re-Equilibrio muscular: se realizan transferencia de tendones activos o parte de ellos para recuperar la función deficitario
- Funcionalidad: mejora la marcha y reduce el dolor, aumentando así la independencia y la calidad de vida del paciente.
¿CÓMO ES LA RECUPERACIÓN TRAS LA CIRUGÍA?
- El ingreso hospitalario suele ser de 48 horas.
- Por lo general el paciente sale del quirófano con una doble férula es escayola con la que permanece hasta 15-20 días, momento en el que se procede a la retirada de puntos de sutura.
- Se coloca una bota ortopédica Walker durante al menos 1 mes más.
- Durante 7 semanas tras la cirugía no podrá apoyar o cargar peso sobre el pie o los pies intervenidos.
- A partir de entonces se comienza a caminar con bota inicialmente y a realizar una fisioterapia para recuperación del rango articular, fortalecimiento muscular y reeducación de la marcha.








